Existe un sentimiento por encima de todos los demás: el vacío.
Para aquellos que no están familiarizados o que no son capaces de reconocerlo, es una sensación y un sentimiento extraño del que tratan de huir. Algo erróneo porque no dejarse llevar por el vacío es dejar de sentir algo tan supremo e irrepetible que no se puede estar completo.
El vacío es la plenitud de los sentimientos. Es sentirlo todo y no sentir nada. Es estar dentro y fuera de ti al mismo tiempo, no sentir tu cuerpo y sentirlo por completo.
Cuando uno siente que no pertenece al mundo, que la gente que le rodea no está allí, cuando el tiempo se para para deleite de unas sensaciones divinas y todo los problemas desaparecen, solo queda el yo… eso es el vacío.
Para mi, siento disentir de la autora, el vacío es un sentimiento que también conozco, pero no me lleva a ese estado tan envidiable en el que llegar a confundir dentro y fuera, sentir todo y nada… mi sentimiento de vacío es precisamente eso, vacío, y no es nada grato la mayor parte de las veces.
Sentir que estas vacío, por dentro, que no hay nada que te llene, por fuera, que no puedes aportar nada al resto de personas que te rodean, que no llegas ni a ser una botella vacía, por que una botella ya es algo y tu sientes que no eres nada, que eres vacío, que tu existencia, la existencia, no es nada.
Me encantaría sentir ese otro vacío, tan cercano al vacío budista en el que vaciándote de ti mismo te puedes llenar de lo/s que te rodean y así experimentar, ser participe, de la plenitud que nos describes y supongo, muchos envidiamos.