Cualquiera diría que una empresa eléctrica pudiera cambiar el mundo… Puede que no el mundo, pero a mí me pone los pelos como escarpias el nuevo anuncio de Endesa.
“No va a ser fácil, pero acaso hay algo más emocionante que cambiar el mundo”. Ójala todo el mundo quisiera poner de su parte para cambiar el mundo.
Pero, por desgracia, los seres humanos son egoístas, no piensan más que en ellos y no les interesa lo que ocurra dentro de 50 años porque buscan el placer momentáneo.
Dentro de la publicidad, existen grandes momentos que todos recuerdan, existen grandes anuncios que no se borran de nuestra cabeza, entre ellos está el de Nescafé en el que una mujer abre el buzón y lee una carta junto a una taza de Nescafé. Podemos mencionar el anuncio del Seat León ambientado en un bar donde todos lo han visto, pero nadie sabe qué es…
Mención aparte merecen todos y cada uno de los anuncios de Audi, pese a que algunos no sean capaces de comprenderlos.
jeje, me parece uno de esos anuncios en los que dices “no, no llores, te están manipulando”, pero no hay nada que hacer, verdad? Pienso lo mismo.
De todas formas, creo que les ha estropeado un poco el asunto el hecho de que de repente aparezcan campañas similares, como repsol, que te obliguen a replantearte si de verdad te están contando algo, o sólo están intentando lavar su imagen con una cortina de humo.
En cualquier caso, ¡qué bonita es la publicidad, y qué bonitas son las mentiras de los cuentos!